domingo, 30 de enero de 2011

Geometría Sagrada. Quinto capítulo.

- El dodecaedro. Formado por doce caras iguales de un pentágono. Influye en los campos energéticos de nuestra existencia. Es la geometría del ADN y le recuerda a este código genético su función saludable. Promueve la relajación mental o física. Expande el campo energético. Expande el corazón y el aparato circulatorio. Es la figura geométrica que representa el campo energético de nuestra casa, el Planeta Tierra. Representa el amor y la madre.

- El icosaedro. Formado por 20 triángulos equiláteros contenidos en una esfera. Está relacionado con el sistema emocional. Es generador de movimiento y de actividad. Es un potente antiinflamatorio y analgésico. Representa al padre. Inhibe el dolor. Es la imagen geométrica arquetípica que representa la voluntad. Aporta adaptación a un nuevo medio.
 Cap. IV           Cap. VI

miércoles, 26 de enero de 2011

Geometría Sagrada. Cuarto capítulo.

Estos cinco poliedros regulares entran en resonancia con nuestro cuerpo, nuestra energía y nuestro espíritu.

- El tetraedro o pirámide. Se forma a partir del cubo, es la figura que representa la sexualidad. Actúa sobre toda la red de tejidos del organismo. Lleva calor donde se necesita y lo retira donde ya no hace falta. Nos eleva los ojos hacia el alma.

- El hexaedro o cubo. Es la materia del espacio. Es el tiempo avanzando. Nos protege, nos cubre y nos da peso y solidez. Es el cuerpo físico y en especial la célula. Es firmeza. Estabiliza la materia y asienta la energía en un lugar o proceso.

- El octaedro. Es un eslabón. El intersticio celular (la zona donde las células se nutren). Hace fluir la energía. Da aire y espacio a los sistemas. Lo forman dos pirámides de cuatro lados unidas en el infinito de la forma.
Cap. III          Cap. V

domingo, 9 de enero de 2011

Geometría Sagrada. Tercer capítulo.

La Geometría se basa fundamentalmente en los Sólidos Platónicos que son cinco. A estas cinco figuras geométricas añadiríamos el Mercaba, el número Áureo Phi y la Esfera.

Platón, filósofo griego alrededor del siglo IV antes de Cristo, definió cinco formas fundamentales en las cuales estaba encerrado todo el Universo. Anteriormente Platón había sido discípulo de Pitágoras, matemático griego, así que algunos historiadores le dan este descubrimiento a él.

Estas cinco figuras son: Tetraedro (pirámide), Hexaedro (cubo), Octaedro, Icosaedro y Dodecaedro. En los templos griegos, romanos y en las actuales Siria y Jordania podemos observar abundante alegorías a estas figuras.

En la época de Platón la pena por utilizar estas figuras fuera del templo era la muerte, así que podemos hacernos una idea de la importancia que les procesaban. En las antiguas escrituras hebreas que dieron paso al Judaísmo, aparece con gran relevancia la figura del Mercaba. Y por supuesto no nos podemos olvidar del antiguo Egipto y de sus pirámides que en realidad son octaedros (dobles pirámides).
Cap. II         Cap. IV