jueves, 15 de septiembre de 2011

La Vibración y el Sonido. Capítulo II.

Las dos fuentes de terapia vibracional son los cuencos tibetanos y los diapasones. En estos artículos me referiré a los diapasones como fuente de sonido para las terapias. Esto no quiere decir que la música en sí misma no sea una excelente terapia, de hecho hay una disciplina terapéutica basada en ella, la musicoterapia.

El uso del sonido en terapia induce en los cuerpos físico, mental, energético y espiritual de las personas a aliviar el dolor, promover la curación y modificar nuestra conciencia, pues interactúa con las ondas cerebrales.

A partir del cuarto mes de gestación somos capaces de recibir estímulos sonoros del exterior. Los sonidos positivos que escuche el futuro bebé redundarán en un buen parto y un saludable inicio de vida.


Entendiendo la enfermedad como una desafinación del cuerpo físico, que previamente ha sido creada en el cuerpo energético, entenderemos como las ondas sonoras al entrar en nuestro organismo sean capaces de restaurar y reforzar la organización saludable de las células que componen nuestro cuerpo físico, mental y espiritual.
Cap. I         Cap. III

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