viernes, 12 de abril de 2013

Regulación de Centros Vitales. Capítulo VIII. Los medios.

La técnica del RCV se sirve de diferentes herramientas para conseguir sus objetivos.

El primer elemento lo forman las Aguas del Dragón. Son aguas esenciales codificadas, aguas de vida ya que llevan impresa en su estructura los principios de Orden, Estructura y Vitalidad.

Las Aguas del Dragón se sitúan en este vacío vibracional que existe en nuestro mundo tecnificado en exceso, intentando aportar su grano de arena a una serie de problemas de difícil catalogación.

Tomarlas nos permite restablecer los ritmos de nuestra propia energía. Actúan como un rescate permitiendo así su regulación, recodificación y movilizándola hacía su correcto funcionamiento.

No hay que olvidar que el ser humano es pura energía y cualquier alteración en sus ritmos hace que nuestra vida deje de ser expresión de salud, armonía y coherencia.
Cap. VII          Cap. IX

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