miércoles, 26 de junio de 2013

La Tierra. Capítulo I.

Es curioso observar cómo el ser humano trata a su Madre Suprema. Diariamente, por la acción directa del hombre, se vierten a la atmosfera millones de toneladas de gases tóxicos derivados de la combustión de combustibles fósiles y de empresas químicas.

Nuestros océanos no corren mejor suerte, cada día se vierte tanta basura en ellos que a estas alturas cuesta creer que aún sean capaces de albergar vida en ellos.

Mención aparte merecen los ensayos nucleares, que las grandes (y no tan grandes potencias) realizan en el planeta de forma ¿intencionada? También contamos con la inestimable colaboración de la contaminación electromagnética, derivada de los satélites y la creciente demanda de la tecnología de nuestros días: telefonía, internet, redes sociales....

A pesar de todo ello, el planeta azul sigue teniendo cierta independencia y lucha denodadamente para mantenerse independiente a la acción del hombre. Sigue siendo una generadora energética, pero ¿hasta cuándo?

No hay comentarios:

Publicar un comentario