martes, 24 de enero de 2017

Terapia energética en Zaragoza. Capítulo IV.

La invasión de la propia energía afecta, y en muchos casos anula, la capacidad que tiene la persona de llevar una vida equilibrada sumergiéndola en muchas ocasiones en estados de desconcierto y de falta de control sobre las situaciones de la vida.

Nuestras estructuras física, mental y emocional se ven afectadas por multitud de impactos energéticos diariamente. No poder hacer frente a estos ataques afectará a nuestro sistema energético, que al fin y al cabo, sustenta nuestro físico.

La imagen de los Centros Vitales, chacras, es la de vórtices de energía que giran y se reparten desde la zona sacra hasta la cabeza. Dependiendo de cada individuo tendrán una carencia u otra. La energía de estos Centros podemos decir que es bastante delicada.

El ritmo de los chacras se ve afectado constantemente por los impactos negativos que recibe del entorno, desequilibrándolos y sacándolos de su ritmo natural. Los Centros Vitales son muy vulnerables de ser invadidos por ataques mentales y emocionales, que inciden muy negativamente en la estabilidad de la persona.

Por todo lo expuesto se comprende que limpiar, regular o activar los chacras se hace prácticamente imprescindible para mantener una calidad de vida adecuada, pues son estos Centros los que regulan nuestra energía vital. El estudio que realiza la Regulación de Centros Vitales permite corregir las alteraciones más comunes de los chacras.

Bien es sabido que para la mayoría de la gente los chacras o energía sutil del ser humano ni siquiera existe, pero lo cierto es que nunca se conseguirá una estabilidad mental o emocional si nó se incide positivamente en ellos.
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miércoles, 11 de enero de 2017

Terapia energética en Zaragoza. Capítulo III.

Las tradiciones antiguas eran plenamente conscientes de que el ser humano se veía influenciado por agentes externos. Sería interesante hacerles más caso. En muchas ocasiones un desequilibrio general  podría suceder  por recibir influencias negativas desde el exterior; esto nos abre una puerta hacía la comprensión de que una vez eliminadas estas causas se puede hallar una estabilidad física, emocional y mental.

Es bastante lamentable como se trata a las personas que tienen unas percepciones diferentes a los demás, incapaces de expresarse para no ser tomados como enfermos mentales. Se habla de libertad, pero la humanidad no ha vivido en una dictadura como la actual. Creo que es hora de despertar a lo que somos realmente.

Las personas somos estructuras energéticas con cierta complejidad que nos vemos influenciadas por otros seres humanos y otras estructuras, de forma positiva y negativa. Los seres con cierta sensibilidad saben bien de lo que hablo.

El sistema energético RCV (Regulación de Centros Vitales) con el que trabajo considero que es una herramienta potente para paliar y controlar las energías invasivas que interfieren cotidianamente con las personas. Ser afectado por energías externas a nosotros es lo más normal del día a día, esto distorsiona y provoca que las personas se vean sometidas sin tener conciencia de ello.

Este tipo de frecuencias no deseadas provocan infinidad de desajustes: vaivenes emocionales, ofuscación mental, dolores de cabeza, diversos malestares físicos sin causa aparente, falta de energía…
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