miércoles, 11 de enero de 2017

Terapia energética en Zaragoza. Capítulo III.

Las tradiciones antiguas eran plenamente conscientes de que el ser humano se veía influenciado por agentes externos. Sería interesante hacerles más caso. En muchas ocasiones un desequilibrio general  podría suceder  por recibir influencias negativas desde el exterior; esto nos abre una puerta hacía la comprensión de que una vez eliminadas estas causas se puede hallar una estabilidad física, emocional y mental.

Es bastante lamentable como se trata a las personas que tienen unas percepciones diferentes a los demás, incapaces de expresarse para no ser tomados como enfermos mentales. Se habla de libertad, pero la humanidad no ha vivido en una dictadura como la actual. Creo que es hora de despertar a lo que somos realmente.

Las personas somos estructuras energéticas con cierta complejidad que nos vemos influenciadas por otros seres humanos y otras estructuras, de forma positiva y negativa. Los seres con cierta sensibilidad saben bien de lo que hablo.

El sistema energético RCV (Regulación de Centros Vitales) con el que trabajo considero que es una herramienta potente para paliar y controlar las energías invasivas que interfieren cotidianamente con las personas. Ser afectado por energías externas a nosotros es lo más normal del día a día, esto distorsiona y provoca que las personas se vean sometidas sin tener conciencia de ello.

Este tipo de frecuencias no deseadas provocan infinidad de desajustes: vaivenes emocionales, ofuscación mental, dolores de cabeza, diversos malestares físicos sin causa aparente, falta de energía…
Cap. II               Cap. IV

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